Lifting crural, Lifting braquial

Este tipo de intervenciones suelen ser solicitadas por pacientes que han sufrido una importante pérdida de peso, generalmente por un tratamiento de obesidad. En el caso de los brazos, no tiene porqué haber existido una obesidad previa, pero si suele existir el antecedente de una pérdida de peso o masa muscular.
Estas cirugías consisten en la extirpación de todo el exceso de tejido a estos niveles, para recuperar un bonito contorno de los brazos o las piernas.

El lifting de muslos puede ser más o menos amplio dependiendo del grado de flacidez y excedente de tejido. Cuando el problema afecta solo a la cara interna de los muslos, puede realizarse la extirpación a través de una incisión a nivel del pliegue inguinal y cara interna del muslo, bajo anestesia local y sedación. Cuando es necesario corregir todo el contorno del muslo, se precisará realizar una cicatriz circunferencial y la intervención se realizará bajo anestesia general.
Durante el postoperatorio inmediato, la paciente deberá acudir a consulta para la realización de curas con relativa frecuencia, y llevar la prenda de presoterapia durante un mes. Sentirá ciertas molestias, fundamentalmente la primera semana, por lo que le indicaremos la pauta analgésica que debe seguir. Es muy conveniente que se incorpore a su actividad normal lo antes posible. Las únicas limitaciones que tendrá durante algún tiempo serán las de cargar peso y realizar actividades deportivas.
Las complicaciones que pueden surgir tras este tipo de intervenciones son:

• Hematomas, se producen por sangrado en el postoperatorio inmediato. Para detectar esta posible complicación lo antes posible, colocamos sistemáticamente unos drenajes aspirativos en las zonas intervenidas, ya que estas van a estar ocultas bajo la prenda de presoterapia. Suele tratarse de pequeños hematomas que pueden ser drenados manualmente siendo muy poco frecuente la necesidad de una reintervención.

• Puede producirse una pérdida transitoria de la sensibilidad cutánea en las zonas intervenidas, que suele recuperarse completamente en varios meses. En algunos casos puede producirse un acumulo de liquido inflamatorio (seroma ) en la parte más declive de las zonas tratadas. Cuando sea necesario procederemos a aspirar mediante punción dicho liquido acumulado para acelerar el proceso de recuperación.

• Las cicatrices necesarias para realizar este tipo de intervenciones se sitúan en zonas donde la piel es muy fina ( cara interna de brazos, pliegue inguinal ), por lo que pueden producirse problemas de cicatrización. Para evitarlo indicaremos a la paciente lo que debe hacer en cada momento para conseguir unas cicatrices con el mejor aspecto posible.