Toxina botulínica

Tratamiento autorizado por La Agencia Española del Medicamento para tratar con fines estéticos las arrugas de expresión faciales.
El candidato ideal es una persona que quiera mejorar sus arrugas de expresión superficiales. Esta técnica es muy útil para suavizar las arrugas del tercio superior de la cara y para el tratamiento de hiperhidrosis (exceso de sudoración). El objetivo de este tratamiento es conseguir una cara más armoniosa que tenga un aspecto más luminoso y relajado.
El tratamiento se realiza en la consulta de forma ambulatoria y no requiere anestesia ya que es indoloro. Consiste en la infiltración del producto bajo la piel, de forma muy superficial, en el área donde existan arrugas faciales. El médico especialista elige la dosis correcta y los puntos de aplicación específicos para que las expresiones sigan siendo el reflejo natural de la propia personalidad.
El tratamiento en sí dura unos 15 minutos y habitualmente debe realizarse dos veces al año, ya que este no es definitivo. Está contraindicado en embarazadas y en algunas enfermedades neuromusculares.
Inmediatamente después del tratamiento no se observa ningún cambio apreciable y se puede retomar la vida laboral sin señales de haber realizado el tratamiento. Ocasionalmente puede aparecer un pequeño hematoma en el punto de inyección, que se soluciona rápidamente. Es aconsejable seguir unas recomendaciones:

• Intente ejercitar los músculos tratados durante 2-3 horas después del tratamiento (por ejemplo, frunciendo el ceño o levantando las cejas)

• No frote o dé masajes en las áreas tratadas durante las 24 horas siguientes al tratamiento.

• No se acueste ni haga ejercicio durante las 4 horas siguientes del tratamiento.

• No se debe acercar ninguna fuente de calor a la zona tratada.

• Puede realizar cualquier actividad cotidiana normal.
Todas las personas sudan; es normal ya que forma parte del modo en que nuestro organismo regula la temperatura. Sin embargo, algunas personas tienen hiperhidrosis y producen una cantidad de sudor muy superior a la necesaria para controlar su temperatura.

Además de en tratamientos estéticos, la toxina botulínica puede emplearse para tratar la hipersudoración de las axilas, palmas de manos y pies, para tratar Muchos de estos tratamientos precisan dosis de toxina que pueden llegar a ser dos o tres veces superiores a las necesarias para tratamientos estéticos.